Sí, también se pueden vender servicios por internet y tratarse de un e-commerce de servicios al tiempo. La clave está en tener un embudo de ventas o funnel de ventas que permita llevar a esa persona que mostró interés en tus contenidos a que sea un cliente final.

Es muy normal que siempre asociemos un e-commerce a una venta de productos como los grandes del comercio electrónico: Amazon, eBay y Alibaba. Sin embargo, es importante que entendamos el concepto de lo que significa e commerce para mayor claridad.

El comercio electrónico es una transacción de bienes y servicios entre quien hará las veces de comprador por una parte y vendedor del otro lado.

Es así como cualquier trato hecho mediante internet en donde intervenga esta figura que involucra a un vendedor y a un comprador con fines de adquirir un bien o un servicio, podría denominarse e-commerce.

Por tanto, y haciendo una referencia puntual, los servicios también hacen parte del comercio electrónico.

Las consultorías, asesorías, terapias, coaching, diseño, educación, entre otros servicios, podrían tener todo un sistema de pagos por internet montado y soportado por una pasarela de pagos además de contar con un funnel de ventas que permita llevar a tu cliente potencial a la compra final.

¿Cómo funciona un embudo de ventas?

1. Llenas tu embudo con una audiencia segmentada ya sea que venga de redes sociales, pauta, una lista de contactos que ya tenías etc.

2. Haces un intercambio de datos por algo que a tu cliente potencial le pueda interesar (ya lo veremos más delante)

3. Nutres a tus clientes potenciales con contenido de valor antes de venderles.

4. Los conviertes en tus clientes y no los olvidas: los fidelizas

Es así entonces como debería funcionar un comercio electrónico de servicios, teniendo en cuenta un paso a paso y construyendo una relación con tu cliente potencial antes de venderle.

Algunos ejemplos de e-commerce de servicios

En Colombia, esta modalidad para servicios aún no se ve tan desarrollada como lo está para el comercio electrónico de productos. Sin embargo, es posible encontrar plataformas digitales contables que permiten llevar los números de las empresas al día.

Sus paquetes de servicios son fijos, escalables y las transacciones se hacen digitalmente.

También encontrarás servicios de venta de eventos, cursos, membresías y coach mediante estrategias digitales bien elaboradas.

Por último, algunas instituciones educativas han resaltado la importancia del e-commerce de servicios para ofrecer a través de su pasarela de pagos, compra de cursos para su comunidad y público en general.

Si bien todos estos ejemplos tienen una pasarela de pagos, no todos tienen un funnel de ventas definido que permita convencer al cliente potencial de hacer la compra. Y es precisamente esta la función del funnel de ventas: tener un asistente virtual 24/7/365 días al año que te permita enganchar y llevar de la mano al cliente potencial para hacer tu compra. 

Pero ¡cuidado!, no se trata de ver a tu cliente final como un cajero automático dispuesto a suministrar cuánto dinero le pidas, se trata de crear relación antes de venderle, se trata de demostrarle que eres el experto, sobre todo cuando un servicio y no un producto tangible está en juego.

¿Cómo debe ser entonces un embudo de ventas para e-commerce de servicios?

1. Debes tener una fuente de captación de datos, es decir, un formulario que te permita entregarle contenido de valor y relevante a tu cliente potencial. Algo por lo que valga la pena entregar los datos a una empresa o persona que no conoces.

Algunas compañías tienen como gancho, paquetes GRATIS que permiten al cliente potencial acceder a la experiencia de probar parte de sus servicios sin tener que pagar un solo peso.

Otras, entregan videos o libros en pdf gratuitos, listos para descargar, con la finalidad de dirigirte hacia la futura compra de cursos o membresías, ya sea el caso.

Ambas modalidades evidentemente están entregando valor antes de vender y están obteniendo a cambio datos de personas interesadas, que podrían convertirse en potenciales compradores de sus servicios.

2. Ten una secuencia automatizada de correos o chat bots que permitan entregarle más valor a tu cliente potencial y calentarlo dentro de todo el embudo de ventas. Esto permitirá identificar quién está preparado o no para venderle tus servicios.

No cometas los errorres que muchos cometen en el momento de captar clientes potenciales, que en su mayoría están relacionados con pretender vender al primer intento.

3. Haz retargeting a través de publicidad online (Facebook, Instagram, Google Ads, Linkedin, email marketing, etc.).

Recuerda que estamos llenos de publicidad y ofertas por todos lados y seguramente, si ese cliente potencial te acabó de conocer, no se acordará de ti a menos que tú estés presente durante todo su proceso de compra (descubrimiento, consideración y decisión).

Sé inteligente configurando y utilizando los pixels de estas redes sociales para que, de esta manera, puedas hacer un retargeting bien organizado.

4. Realiza llamados a la acción durante todo el proceso y después de captar los datos para que visiten tu página de ventas o programación de citas.

La pasarela de pagos juega un papel muy importante pues el carrito de compras debe estar bien optimizado para que tu cliente potencial no se vaya y/o compre elementos adicionales que te permitan aumentar el ticket promedio de tu compra.

5. Ten una estrategia multicanal. Cambia un poco el chip en cómo las empresas en Colombia están basando su estrategia de marketing digital solo en redes sociales y están dejando a un lado lo más importante: la data o base de datos y sobre todo tener un embudo de ventas bien formulado.

Como puedes ver, vender servicios a través de una pasarela de pagos no se trata de ofrecer y desentenderse del resto, se trata de crear una relación con tu cliente potencial a través de embudos de ventas que permitan calentarlo y llevarlo a tomar una decisión de compra.

Mucho más, cuando se trata de la venta de servicios, que obedecen a satisfacer una necesidad más específica que simplemente la compra de un producto.